"Si el mañana no llegara"
Cuando llega una época de reflexión como esta, y piensas y vives intensamente, cuando el calor de una linda chimenea y buena compañía esta contigo, solo recuerdo el siguiente poema, que la primera vez que lo escuche fue con el accidente aereo de este año en Brasil.
Si supiera que ésta sería la última vez que dormir te viera,
te abrazaría más fuerte y le suplicaría al Señor que te protegiera.
Si supiera que ésta sería la última vez que a ti, salir por esa puerta viera,
te abrazaría y te besaría y te haría volver para abrazarte y besarte una vez más.
Si supiera que ésta sería la última vez que tu voz al orar oyera,
grabaría cada gesto, cada mirada, cada sonrisa, cada una de tus palabras,
para escucharlos y verlos otra vez, día tras día.
Si supiera que ésta sería la última vez,
tomaría uno o dos minutos más para decirte “te amo” en vez de dar por sentado que ya lo sabías.
Si supiera que ésta sería nuestra última vez, nuestro último momento,
me quedaría a tu lado, para pasar el día contigo en vez de pensar:
“De seguro habrá otras oportunidades, así que dejar pasar este día puedo”.
Desde luego habrá un día para repasar las cosas,
y tendremos otra oportunidad para las cosas hacer bien.
¡Y habrá otro día para decirnos “te amo”!
Y por seguro habrá otra oportunidad para decirnos: “¿Te ayudo en algo?”
Pero en mi caso, ¡no la habrá!
No te tengo aquí conmigo, y éste es el último día que tenemos: nuestro adiós.
Por eso quisiera decirte lo mucho que te amo,
y espero que nunca lo olvides.
El mañana no se promete a nadie, ni a jóvenes ni a ancianos.
Hoy podría ser tu última oportunidad de apretar la mano de la persona a la que amas y demostrar
todo lo que sientes.
Si esperas hasta mañana, ¿por qué no hacerlo hoy?
Porque si el mañana nunca llega, sin duda lo lamentarás el resto de tu vida
El no haber dedicado más tiempo para una sonrisa, una conversación, un abrazo o un beso,
porque estabas muy ocupado para darle a esa persona lo que resultó ser su último deseo.
Entonces, abraza fuerte hoy a quien amas, a tus amigos, a tu familia;
y susurra en sus oídos cuánto los amas y deseas que estén junto a ti.
Utiliza tu tiempo para decir:
“Lo siento”,
“por favor”,
“perdóname”,
“gracias”;
incluso
“por nada” y
“está bien”
Porque si el mañana nunca viene, no tendrás que lamentar el día de hoy.
El pasado no regresa y el futuro ¡quizás nunca llegue!
Norma Cornett Marek

Lalin.
Si supiera que ésta sería la última vez que dormir te viera,
te abrazaría más fuerte y le suplicaría al Señor que te protegiera.
Si supiera que ésta sería la última vez que a ti, salir por esa puerta viera,
te abrazaría y te besaría y te haría volver para abrazarte y besarte una vez más.
Si supiera que ésta sería la última vez que tu voz al orar oyera,
grabaría cada gesto, cada mirada, cada sonrisa, cada una de tus palabras,
para escucharlos y verlos otra vez, día tras día.
Si supiera que ésta sería la última vez,
tomaría uno o dos minutos más para decirte “te amo” en vez de dar por sentado que ya lo sabías.
Si supiera que ésta sería nuestra última vez, nuestro último momento,
me quedaría a tu lado, para pasar el día contigo en vez de pensar:
“De seguro habrá otras oportunidades, así que dejar pasar este día puedo”.
Desde luego habrá un día para repasar las cosas,
y tendremos otra oportunidad para las cosas hacer bien.
¡Y habrá otro día para decirnos “te amo”!
Y por seguro habrá otra oportunidad para decirnos: “¿Te ayudo en algo?”
Pero en mi caso, ¡no la habrá!
No te tengo aquí conmigo, y éste es el último día que tenemos: nuestro adiós.
Por eso quisiera decirte lo mucho que te amo,
y espero que nunca lo olvides.
El mañana no se promete a nadie, ni a jóvenes ni a ancianos.
Hoy podría ser tu última oportunidad de apretar la mano de la persona a la que amas y demostrar
todo lo que sientes.
Si esperas hasta mañana, ¿por qué no hacerlo hoy?
Porque si el mañana nunca llega, sin duda lo lamentarás el resto de tu vida
El no haber dedicado más tiempo para una sonrisa, una conversación, un abrazo o un beso,
porque estabas muy ocupado para darle a esa persona lo que resultó ser su último deseo.
Entonces, abraza fuerte hoy a quien amas, a tus amigos, a tu familia;
y susurra en sus oídos cuánto los amas y deseas que estén junto a ti.
Utiliza tu tiempo para decir:
“Lo siento”,
“por favor”,
“perdóname”,
“gracias”;
incluso
“por nada” y
“está bien”
Porque si el mañana nunca viene, no tendrás que lamentar el día de hoy.
El pasado no regresa y el futuro ¡quizás nunca llegue!
Norma Cornett Marek
Lalin.
Trackback URI: http://www.darkslaker.com.mx/index.php/trackback/390
Fuentes XML de comentario: RSS | Atom


Dejar un comentario